×

Advertencia

JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 457

Lunes, 06 Abril 2015 00:00

Gely Quiñones: "Decidí montar mi propio catering para volver a ser yo y darlo todo"

Escrito por
Valora este artículo
(6 votos)

Uno de los aspectos más importantes en el deporte es la alimentación de los deportistas, pero, en este deporte, en el que un montón de profesionales de las carreras se desplazan de un país a otro y viven 14 horas al día en el paddock, la alimentación se convierte en un tema prioritario. Hay que alimentar adecuadamente a pilotos y profesionales de esas carreras. Hoy os presentamos a una experta en este importante tema: Gely Quiñones, con muchos años de experiencia en el Mundial y además muy querida por toda la colonia española de las carreras. Si estas en el paddock y tienes hambre, Santa Gely siempre puede prepararte un bocadillo, y eso, es a veces, un tesoro.

Chicas Veloces: ¿Cómo fueron tus inicios?

Gely Quiñones: Bueno, mi nombre es Mª Ángeles Quiñones Palacio, pero, si preguntas por el Paddock a cualquier persona nadie sabe quien es, allí, soy conocida como Gely, la mujer de Paco Tarín, piloto años atrás. Como Paco conocía a muchisima gente, mismamente sus mecánicos, Kike y Blay (mecánicos del team Aspar), lo introdujeron para trabajar el el catering del mismo equipo. A los dos años de estar allí, inaguraron el Circuito Ricardo Tormo, y ahí es cuando mi marido me lleva para ayudar en el catering porque tenía muchísimo trabajo, y así empecé a ir a más carreras. Pasé de fregar a cocinar y, al final, después de 11 años a llevar el catering del Mundial. Fueron 11 años con sus altos y sus bajos, muy bonitos de recordar, porque al final creas una família de trabajo. Éramos una de las famílias más grandes del paddock, y por ese motivo, pasaron muchos pilotos. Pilotos que, como hacíamos el CEV y el Mundial, ya habíamos criado en el CEV. Algunos de ellos me llamaban mami, me pedían consejos, pero, no de las motos sino de família, parejas o amiguitas. Vamos como a sus mamás.

Ch.V: ¿A qué te dedicas en el Mundial de Motociclismo?

G.Q: Después de estar en el Catering del Team Aspar once años, la empresa decidió deshacerse del catering y contratar a otro que solo fuera traer la comida. Yo seguía trabajando, pero ya no me sentía nada bien, no era la comída que nosotros preparábamos con todo nuestro cariño para nuestros compañeros y acompañantes. Cuanto pones todo tu ser y todo el cariño en las cosas que haces, te sientes muy bien realizada, así que de la otra forma solo estabas trae y lleva. Así que decidimos montar mi propio catering, para seguir siendo yo y dandolo todo, porque lo que más me gusta es dar todo de mí. Un día me presenté delante de Silvia Pelufo, directora de la empresa, y le comenté que me iba, lloramos las dos y intentó convencerme para que me quedara, pero, pensé que lo mejor era seguir camino hacia delante, y, así lo hice. Monté mi propio catering.

Ch.V: ¿Cuál ha sido el momento más divertido en este mundo?

G.Q: No sabría decirte uno, soy una persona muy positiva y abierta, y para mí, todos los momentos son especiales, los vivo. Hay momentos malos, no lo voy a negar, pero, esos los prefiero olvidar y pensar en los positivos.

Ch.V: ¿Estás orgullosa de haber llegado a conseguir este puesto de trabajo o preferirías una vida más tranquila sin tantos viajes?

G.Q: Ahora después de 19 o 20 años que llevo viajando, prefiero un poco de tranquilidad y relajarme, aunque ahora es lo que ya hago, me he relajado un poquito. Ahora solo hago el CEV, la Copa, las carreras de España del Mundial, una o dos de Europa y extraeuropea, ya no hago ninguna más, a no ser que sea Qatar. Ahora tengo sustituto, mi hijo Francisco José Ibáñez Quiñones que es de lo mejorcito que me ha dado la vida. Él se ha criado en este mundo y le gusta mucho el ambiente. Espero que algún día, él se sienta tan orgulloso como yo me he sentido en este mundo.

Ch.V: ¿Crees que María Herrera y Ana Carrasco llegarán a ser Campeonas del Mundo?

G.Q: Sabemos que con chicas muy luchadoras y muy competitivas, pero, es una cosa que no se puede saber, pues la competencia es muy fuerte. Y no lo digo solo por ellas dos, sino para los chicos y las chicas. Mi deseo sería que sí, como no, me encantaría verlas en lo más alto del podium. Me imagino ver a mi María, que placer, le quiero muchísimo.

Ch.V: ¿Cuál es tu piloto favorito?

G.Q: Eso público no se puede hacer por respeto al resto. Para mí son todos especiales, aunque, es verdad que siempre te tira uno más que otro, pero, los quiero a todos.

Ch.V: ¿Qué persona que es habitual en el Paddock crees que sorprendería a la afición si lo conocieran en persona?

G.Q: Sinceramente creo que sorprenderían todos los pilotos un poco, pues la afición los ve como unas máquinas que están ahí rodando encima de una moto con la mala leche y el genio de competir, pero, a parte de eso, hay unas personitas maravillosas con mucho sentimiento y con un corazoncito que late como el que más. Los hay más divertidos y los hay más serios, pero, todos en general sorprenderían.

Ch.V: Cuéntanos sin nombres, el caso más extraño que has vivido en todos tus años del Mundial.

G.Q: Hay momentos duros y extraños al mismo tiempo. Hace unos años, un piloto muy bueno estaba en un buen equipo, pero por causas de don dinero, interesaba meter a otro en su puesto. De una manera extraña, no dudaron en cargarse al piloto e introducir al otro piloto en su puesto para terminar la temporada. Otro caso es el de un piloto conocido, a mitad de temporada se hace una rueda de prensa y se retira, decide dejar la competición.

Ch.V: La comida es muy importante en la preparación de un piloto de elite. ¿Serías capaz de recomendar a nuestras chicas veloces una dieta rica y al mismo tiempo sana para este deporte?

G.Q: Lo fundamental es mucho ejercicio físico y dos horas antes de la carrera suelen comer un platano, una ensalada de frutas, un platito de pasta blanca o una pechuguita de pollo a la plancha. Cada uno tiene un gusto.

Ch.V: Cuenta algunas manías con respecto a las comidas de esos pilotos a los que has estado alimentando.

G.Q: La verdad que no recuerdo manía alguna, es una cosa que creo que todos tienen muy claro. Bueno, había uno que antes de la carrera te pedía un bocadillo, pero, solo recuerdo eso, el resto no recuerdo ninguna manía.

Ch.V: ¿Cuál ha sido tu mayor satisfacción en este trabajo y también que ha sido lo peor?

G.Q: Creo que no hay suficientes hojas para escribir todas las satisfacciones. Mismamente, cuando un piloto lo ves subir a lo más alto, la felicidad que transmite, te la transmite a ti misma, no hay palabras para explicar lo que yo llegaba a sentir cuando veía ahí a mis pilotos. Llegas a sentirte tan emocionada, tan nerviosa, tan de todo que las lagrimas surgen como cántaros de agua. Más satisfacciones es cuando te felicitaban por el trato y la comida, por las fiestas del equipo, veías a todo el mundo feliz, no había ninguna maldad porque todos estaban para divertirse. Hay también muchos malos, cuando a tu equipo no le salían las cosas, ves malas caras y tu también sufres aunque parezca mentra. Cuando un piloto no tiene los resultados esperados, tu lo sientes, cuando hay una caída, también lo sientes. Hay muchos malos, pero, olvidar y felicidad para todos. 

Visto 2549 veces Modificado por última vez en Lunes, 06 Abril 2015 12:28